Bienvenidos de nuevo al Laboratorio Educativo. En esta
ocasión vamos a hablar sobre la relación del LEGO, ese famoso juego que tan
felices hace a todos los niños durante su infancia, y la educación.
El LEGO es un juego de construcciones en que pequeñas piezas de diferentes tamaños van encajando unas con otras y, poco a poco, se va creando un gran todo (ya sea en forma de edificio, figura, monumento…). Esta figura resultante no se podría haber creado sin las otras pequeñas.
Lo mismo pasa con la educación. Es bueno pensar a lo grande, ser ambicioso y crear grandes proyectos que poder llevar a cabo en un contexto educativo; pero para que esto sea verídico, es imprescindible coger la pieza base del LEGO y empezar a construir sobre ella con pequeñas piezas.
Nos situamos en un entorno real: el Colegio Carmen de Burgos, en Villa de Vallecas, Madrid. Un centro de Infantil y Primaria con varias dependencias, entre las que se encuentran 21 aulas, cuarto de hornos, psicomotricidad, música, sala de informática, gimnasio, secretaría, despachos, sala de profesores, dos patios… Además, el barrio cuenta con dos bibliotecas públicas, tres centros culturales y dos centros juveniles y hay opción a ampliar tales servicios.
El gran “todo”, la figura del LEGO que queremos obtener como resultado es un proyecto que se llevará a cabo en 4º de Primaria. Para ello, lo primero será plantearles un desafío para fomentar su participación y motivarles a hacerlo: un escritor va a visitar el colegio para presentar su nuevo libro, pero no se cree que, en el cole, seamos capaces de crear un cuento y hacerle competencia; así que el centro ha decidido trasladarles el reto a sus alumnos de 10 años para dejar al colegio en muy buen lugar.
Con este desafío planteado, se les expondrá el proyecto en sí. Tienen que elegir una temática para escribir un cuento en que, para pasar de capítulo, hay que resolver un reto matemático. Una vez haya elaborado el grupo-clase el cuento, lo pondrán a prueba con sus compañeros para comprobar su efectividad. De esta manera, se ponen en juego muchas competencias clave y se siembra la curiosidad y el interés por aprender y ser un poquito mejores en los alumnos.
Una vez expuesto el gran reto, se necesitan las pequeñas piezas de LEGO que lo hacen posible. Estas piezas podrían dividirse en tres grandes bloques de innovación: tecnológico, metodológico y contenidos.
Dentro de lo tecnológico, carros de tablets. De esta manera, los alumnos tendrán un soporte diferente al papel para escribir el cuento, por ejemplo utilizando StoryJumper; podrán buscar páginas web con retos matemáticos, descargar aplicaciones para hacer las ilustraciones… Además, es una buena forma de no darle la espalda al mundo real e introducir las nuevas tecnologías en el aula, fomentando así su uso educativo y lo útiles que son para determinados momentos.
Metodológicamente hablando y conociendo el reto que van a llevar a cabo, sería importante emplear el trabajo cooperativo, emprendimiento escolar y aprendizaje manipulativo. El trabajo en equipo es un básico en este desafío dado que es la manera de abordarlo y cómo se va a ir escribiendo el cuento y los retos matemáticos. No obstante, son alumnos acostumbrados a ello porque la disposición del aula es en grupos y, con este reto, van a seguir viendo los buenos resultados de esta metodología. Respecto al emprendimiento escolar, muy ligado al desafío planteado (y es por lo que se les cuenta lo del escritor), es una forma de hacer que les pique la curiosidad y quieran hacerlo lo mejor posible; embarcándose en una historia jamás hecha en el colegio antes, de modo que se irán planteando varios problemas que tendrán que resolver entre todos y con ayuda de los profesores. Algo parecido pasa con el aprendizaje manipulativo que, a su vez, está unido al uso de las tablets. De esta forma, los alumnos verán que son una parte imprescindible de todo el proyecto.
Por último, en el ámbito de los contenidos, se fomenta la integración curricular; ya que se está trabajando más de una materia en un mismo proyecto y abordando varias competencias. Por su parte, es un proyecto en que reinan las matemáticas manipulativas y la expresión lingüística, por lo que se le dará especial protagonismo a ambos aspectos.
Con todas las pequeñas piezas del LEGO elegidas, es el momento de ponerse manos a la obra, crear el gran monumento, resolver el reto, escribir el cuento.
El LEGO es un juego de construcciones en que pequeñas piezas de diferentes tamaños van encajando unas con otras y, poco a poco, se va creando un gran todo (ya sea en forma de edificio, figura, monumento…). Esta figura resultante no se podría haber creado sin las otras pequeñas.
Lo mismo pasa con la educación. Es bueno pensar a lo grande, ser ambicioso y crear grandes proyectos que poder llevar a cabo en un contexto educativo; pero para que esto sea verídico, es imprescindible coger la pieza base del LEGO y empezar a construir sobre ella con pequeñas piezas.
Nos situamos en un entorno real: el Colegio Carmen de Burgos, en Villa de Vallecas, Madrid. Un centro de Infantil y Primaria con varias dependencias, entre las que se encuentran 21 aulas, cuarto de hornos, psicomotricidad, música, sala de informática, gimnasio, secretaría, despachos, sala de profesores, dos patios… Además, el barrio cuenta con dos bibliotecas públicas, tres centros culturales y dos centros juveniles y hay opción a ampliar tales servicios.
El gran “todo”, la figura del LEGO que queremos obtener como resultado es un proyecto que se llevará a cabo en 4º de Primaria. Para ello, lo primero será plantearles un desafío para fomentar su participación y motivarles a hacerlo: un escritor va a visitar el colegio para presentar su nuevo libro, pero no se cree que, en el cole, seamos capaces de crear un cuento y hacerle competencia; así que el centro ha decidido trasladarles el reto a sus alumnos de 10 años para dejar al colegio en muy buen lugar.
Con este desafío planteado, se les expondrá el proyecto en sí. Tienen que elegir una temática para escribir un cuento en que, para pasar de capítulo, hay que resolver un reto matemático. Una vez haya elaborado el grupo-clase el cuento, lo pondrán a prueba con sus compañeros para comprobar su efectividad. De esta manera, se ponen en juego muchas competencias clave y se siembra la curiosidad y el interés por aprender y ser un poquito mejores en los alumnos.
Una vez expuesto el gran reto, se necesitan las pequeñas piezas de LEGO que lo hacen posible. Estas piezas podrían dividirse en tres grandes bloques de innovación: tecnológico, metodológico y contenidos.
Dentro de lo tecnológico, carros de tablets. De esta manera, los alumnos tendrán un soporte diferente al papel para escribir el cuento, por ejemplo utilizando StoryJumper; podrán buscar páginas web con retos matemáticos, descargar aplicaciones para hacer las ilustraciones… Además, es una buena forma de no darle la espalda al mundo real e introducir las nuevas tecnologías en el aula, fomentando así su uso educativo y lo útiles que son para determinados momentos.
Metodológicamente hablando y conociendo el reto que van a llevar a cabo, sería importante emplear el trabajo cooperativo, emprendimiento escolar y aprendizaje manipulativo. El trabajo en equipo es un básico en este desafío dado que es la manera de abordarlo y cómo se va a ir escribiendo el cuento y los retos matemáticos. No obstante, son alumnos acostumbrados a ello porque la disposición del aula es en grupos y, con este reto, van a seguir viendo los buenos resultados de esta metodología. Respecto al emprendimiento escolar, muy ligado al desafío planteado (y es por lo que se les cuenta lo del escritor), es una forma de hacer que les pique la curiosidad y quieran hacerlo lo mejor posible; embarcándose en una historia jamás hecha en el colegio antes, de modo que se irán planteando varios problemas que tendrán que resolver entre todos y con ayuda de los profesores. Algo parecido pasa con el aprendizaje manipulativo que, a su vez, está unido al uso de las tablets. De esta forma, los alumnos verán que son una parte imprescindible de todo el proyecto.
Por último, en el ámbito de los contenidos, se fomenta la integración curricular; ya que se está trabajando más de una materia en un mismo proyecto y abordando varias competencias. Por su parte, es un proyecto en que reinan las matemáticas manipulativas y la expresión lingüística, por lo que se le dará especial protagonismo a ambos aspectos.
Con todas las pequeñas piezas del LEGO elegidas, es el momento de ponerse manos a la obra, crear el gran monumento, resolver el reto, escribir el cuento.
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